jueves, 14 de mayo de 2015

Lectura en red, a partir del video del profesor Cassany

¡Buenos días compañer@s!


Hoy, a raíz de la teoría online de la asignatura, hablaremos sobre el vídeo deDaniel Cassany sobre la lectura en la red.

Como sabemos ―y estamos haciendo ahora mismo nosotros―, los estudiantes de secundaria y de etapas superiores recurren en numerosas ocasiones a buscar la información necesaria para sus trabajos y estudios en la red. Esta biblioteca “pública” en la que todo tipo de información tiene cabida, nosotros, los docentes, debemos tener especial cuidado en ver qué tipo de recursos consultan nuestros alumnos, cómo los miran, qué paginas eligen, etc.

En contraposición con lo que ocurre en las bibliotecas convencionales en las que la información que allí se recoge ha pasado por un filtro llamado “bibliotecarios/as”, los usuarios van, escogen un libro y lo leen; en internet sucede algo completamente distinto: saltamos de una página a otra, de información en información, sin ni siquiera mirar a veces quién es la fuente, centrados solo en descubrir más sobre el tema. 
Sin embargo, muchas veces esta información no siempre es cierta. Como dice Cassany, 
“en nuestras comunidades se suele pensar que lo escrito es cierto, es preciso y objetivo, mientras que lo hablado es incierto, perecedero y mucho más falso e ideológico en el sentido popular”.

En este caso, y estableciendo un paralelismo con los términos que estamos barajando ―Biblioteca convencional versus Internet―, la biblioteca tradicional nos presentaría informaciones ciertas y objetivas, mientras que Internet, por su carácter cooperativo y donde todo el mundo puede compartir sus opiniones, saberes y creencias, lo compararíamos con lo hablado, es decir, “perecedero y mucho más falso e ideológico”.

Para Cassany, esta información que encontramos en la red, que no siempre es falsa ya que encontramos miles y miles de recursos muy útiles, objetivos y verdaderos, se esconde, a veces, escondida y no siempre se encuentra con un solo clic.

En la era de la tecnología ―no vamos a añadir el adjetivo nuevas delante porque muchos de nuestros alumnos ya son nativos digitales y para ellos no es nuevo― debemos enseñarles a buscar esa información, esos recursos ciertos, objetivos, que muchas veces se encuentran entre cientos de páginas en las que la ideología del autor prevalece sobre lo imparcial.

Ahora os planteo a tod@s una pregunta: ¿biblioteca o internet? Partiendo de lo expuesto anteriormente, información extraída del video del profesor Cassany, yo propongo una mezcla de ambos. Las bibliotecas han sido ―y no deben dejar nunca de ser― un culto a la cultura que, por muchos años que pasen y las tecnologías sigan avanzando, son necesarias. Un lugar donde todo tipo de información tiene cabida. Pero también internet, ¿o no cuentan ahora las bibliotecas públicas con ordenadores conectados a la red?

Sin lugar a dudas, yo me quedo con una mezcla, una combinación de ambas. Pero, antes de ello, compartiendo con nuestros estudiantes recursos a los que se puede acceder en la red para encontrar información fiable, enseñándoles dónde y cómo buscar ese tipo de conocimiento, sin dejar que páginas poco fiables se conviertan en su referente de búsqueda y, en medida de lo posible, acompañándoles en ese viaje de búsqueda, sirviéndoles como guía, como referente.

Y esta es, para mí, la labor más ardua y compleja que tenemos por delante: enseñar a leer en la red.

Y ahora, acabando mi exposición, os animo a que participéis con vuestros comentarios en esta entrada. Creo que es un tema muy interesante en el que todos podemos participar y compartir tanto experiencias como opiniones y recursos.

¡Nos vemos pronto amantes de Mio TIC!

1 comentario:

  1. Yo, al igual que Virginia, considero que una (por ejemplo la Biblioteca) no excluye a la otra (Internet). Ambas son igual de válidas y necesarias. Pienso, además, que son imprescindibles, porque cada una de ellas nos puede ofrecer recursos que la otra no. Por ejemplo, habrá libros de la Biblioteca que no están escaneados o digitalizados, por tanto hemos de acudir al libro en papel, y, por otro lado, Internet pone a nuestra disposición diversos libros, artículos o programas (de actividades, juegos, idiomas...) a los que no podríamos acceder de otro modo.
    Abogo, por tanto, por una coexistencia de ambas, tanto en el aula como fuera de ella.

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